February 2011
Me quito con los dientes el esmalte negro de las uñas mientras veo la luz amarilla del atardecer colarse por las rejas del patio, tomo un vaso de agua y pienso…
¿Cuántas tardes más cómo estás pasarán? Por una parte quiero que terminen porque ya no las soporto, por otro lado quiero que se queden porque las amo.
En el momento en que pienso cuándo ya no estén, imagino mi vida totalmente diferente, cosa que me da algo de miedo, el miedo a madurar. De unos años para acá casi todos mis días son iguales, digo casi porque todos los días sucede algo que no pasó en el anterior, cómo también de la noche a la mañana puede llegar alguien que alegre tu vida por completo. – Despertarme, café, fumar, ir al instituto, fumar, caminar hasta la bolívar, agarrar camioneta, llegar a mi casa, almorzar, dormir, café, hacer lo que sea que tenga pendiente, salir (si es que salgo), cenar, café, cigarro, dormir y así. Esto me gusta y a la vez no, me gusta porque llevo una vida tranquila, libre de vivir mi día a día cómo yo quiera y digo no me gusta porque vivo en una monotonía eterna, esto me lleva a que quiero que estas tardes cambien y a la vez no, quiero que cambien porque me gustaría vivir mi vida de una manera diferente y probar nuevas cosas y digo que no quiero que cambien por el miedo a madurar y enfrentar una vida llena de responsabilidades que probablemente no quiera tener ni quiera afrontar.
Cosa que en realidad no sé, ya que hoy estamos, mañana no lo sabemos, ni tampoco puedo tener una idea de cómo será mi futuro basándome en el de los demás, pienso que en esta vida cada uno de nosotros vinimos a ser y a hacer lo que nos dé la mismísima gana, siempre teniendo en cuenta las consecuencias que eso te traerá, lo importante es cómo te sientas tu mismo, disfruta cada día los placeres de la vida, come hasta que revientes, tira hasta que de un infarto, disfruta el humo en tus pulmones hasta que mueras – prendo un cigarro – enamórate todas las veces que quieras, déjate llevar, llora, ríe, grita, maldice y si no quieres hacerlo, no lo hagas y ya, solo maldita sea vive cómo te dé la gana y no te enfrasques en lo malo, porque lo malo solo trae más cosas malas, es difícil porque somos humanos y como humanos es fácil deprimirnos y pensar primero en lo negativo, pero recuerda que lo que piensas eso atraes, todo lo que te paso, pasa y pasará en esta vida es únicamente culpa tuya porque así lo quisiste, de más nadie. (cosa que suena extremadamente raro ya que soy una persona que se enfrasca MUCHO en lo negativo, me deprimo y asusto con facilidad).
La cosa es que, pienso en todo esto a diario, había pensado en escribirlo más nunca me había animado, pero mientras escuchaba Emarosa y tomaba café en una de mis eternas tardes de foreveraloneamiento lo terminé haciendo, BASTA.
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